Gastos deducibles del autónomo: lo básico para no pagar de más
Un gasto es deducible cuando está vinculado a tu actividad, está justificado con factura y queda registrado en tus libros. Sin esos tres requisitos, Hacienda puede rechazarlo.
Ejemplos habituales
Cuotas de la Seguridad Social (RETA), suministros del local, material, servicios profesionales, software, o el seguro de salud (con límites). Algunos, como el vehículo o los gastos de la vivienda si trabajas en casa, tienen reglas especiales y porcentajes concretos (ver la guía de gastos deducibles del autónomo que trabaja desde casa). Y hay gastos que, aunque tengan factura, Hacienda no admite nunca: ver gastos NO deducibles del autónomo.
Consejo
Guarda todas las facturas y registra los gastos según ocurren. En Numiq puedes marcar el porcentaje deducible de IVA e IRPF de cada gasto y ver el efecto en tus impuestos al instante. Si subes la factura del proveedor, la IA propone la cuenta contable del plan general y si es deducible; sin duda razonable (y si tú lo activas), la contabiliza sola.
Información general; los límites concretos cambian y conviene confirmarlos con tu asesor.